Cantata BWV 23 para Estomihi: la gran audición

Iglesia luterana de Santo Tomás de Leipzig hacia 1700

Este domingo de hoy, llamado de quincuagésima o Estomihi pero que todos conocemos mejor como domingo de carnaval, es crucial para que el presente blog exista, pues lo es para que exista una importantísima parte de las cantatas de iglesia de Bach a las que dedico estas breves entradas. En 1723 el calendario determinó que Estomihi cayera en el 7 de febrero, y ese fue precisamente el día elegido por las autoridades de Leipzig para que tuviera lugar la audición –lo que hoy se ha dado en llamar “casting”- del trabajo que presentaba el candidato a ocupar la plaza de Cantor de la Iglesia de santo Tomás, vacante desde el fallecimiento el año anterior del en su época celebrado e influyente Johann Kuhnau (1660-1722). Huelga decir que el mencionado candidato era Johann Sebastian Bach, por entonces ya un experimentado músico a punto de cumplir 38 años que en aquellos momentos ejercía en Köthen como maestro de capilla de la corte del príncipe Leopoldo. Para tal audición Bach compuso las cantatas BWV 22 y 23, que se dice fueron ejecutadas respectivamente antes y después de la homilía. El ciclo de Bach en Leipzig que se inauguraba aquel domingo se habría de prolongar hasta la muerte del músico en 1750, algo que a buen seguro ni siquiera el propio maestro esperaba dada la inestabilidad de sus sucesivos empleos hasta entonces. Además de las mencionadas cantatas 22 y 23, Bach compuso para Estomihi en años posteriores las BWV 127 (1725) y 159 (1729).

He elegido hoy una de las cantatas de aquella famosa audición: la BWV 23 “Du wahrer Gott und Davids Sohn” (“Tú verdadero hijo de Dios y de David”) y dentro de ella su número 3, “Aller Augen warten, Herr, Du allmächtger Gott, auf dich” (“Los ojos de todos están fijos en Ti, Señor”), con una estructura particularmente compleja de coro veteado de intervenciones a dúo (o viceversa) de tenor y bajo solistas. Sin duda Bach quiso impresionar a la ilustre audiencia no sólo con tal estructura, sino también con el magistral recorrido de las repetidas exposiciones del tema principal por coro e instrumentistas alrededor de todas las tonalidades del pentagrama, sutileza sólo al alcance de un auténtico genio, si bien difícil de captar para un oído no entrenado. No era el caso de los exigentes próceres de Leipzig, acostumbrados a las mejores interpretaciones de su época, que sí lo captaron y le dieron su “placet”. Si no lo hubieran hecho, quizá la historia de la música no sería la que hoy conocemos.

La interpretación que cuelgo a continuación es del coro y orquesta de la Bach Stiftung de St. Gallen con el tenor Jens Weber y el barítono Fabrice Hayoz, todos bajo la dirección de Rudolf Lutz.

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10 respuestas a Cantata BWV 23 para Estomihi: la gran audición

  1. Arnau dijo:

    -¿Qué escuchas, papá? -me ha preguntado mi hija de 5 años.

    -Música, hija, escucho música -le he respondido.

    Joder, creo que así la hubiera bautizado y todo.

    • Gracias por tu comentario, Arnau. Tengo oído que los hijos cuando llegan a la adolescencia tienden a llevar la contraria a su padre. Si es así, cuando tu hija decida hacerse bautizar y quiera música de Bach en vivo para la ocasión, acuérdate de poner a su disposición a su tío Perea para asesorarle… 🙂 (siempre que para entonces no sepa más de Bach ella que yo, que no en vano tenéis a Jordi Savall más cerca).

      • Arnau dijo:

        “Tengo oído que los hijos cuando llegan a la adolescencia tienden a llevar la contraria a su padre”

        No me jodas, Antonio, la bautizo yo mismo antes de que se haga del Madrid.

  2. Adrian Vogel dijo:

    ¡Qué belleza! ¿Cómo se puede componer algo tan bello para un nombre tan feo (Estomihi)?

    P.D.: sin ánimo de desmerecer esta joya dominical no puedo obviar que hay algo en el tenor y el barítono que me recuerda a Les Luthiers.

    • Je je, sí que es verdad. El nombre tan feo, por si despierta curiosidad, procede del inicio de la lectura obligada -no sé si sigue siéndolo- en el introito de la misa de este domingo: “Esto mihi in Deum protectorem, et in locum refugii, ut salvum me facias” (traducción más o menos: “Sé para mí Dios protector y lugar de refugio para salvarme”; creo que es un salmo). Encontraremos a lo largo de esta serie más domingos con nombres “curiosos” para los que no somos muy duchos en temas litúrgicos .

  3. Adrian Vogel dijo:

    introito me suena a coito

  4. Pingback: Cantata BWV 20 “O Ewigkeit, du Donnerwort [I]“ | Sostiene Perea

  5. Pingback: Las primeras semanas de Bach en Leipzig: cantata BWV 186 | Sostiene Perea

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